La obra que nos presenta este autor extremeño se debate entre el desnudo y el retrato, dando especial protagonismo al primero, para el que no duda a la hora de plasmarlo en uno de sus grandes lienzos, en localizarlo en la parte superior del mismo, tendido en plácida pseudo-posición fetal, sobre un número más que considerable de publicaciones de arte.
En cuanto a los retratos, como pauta característica, cabe destacar el rostro en primerísimo plano y el gran formato. Rostros arrancados volumétricamente de la superficie del lienzo mediante una luz conceptual que nos permite disfrutar del virtuosismo cromático del autor incluso en las zonas de penumbra. Introspección psicológica, gesto, pigmento escurrido de presencia formal aleatoria, pinceladas anchas, pastosas, así como una amplia cromía compleja pero armónica, podrían ser algunos de los rasgos más destacados, del arte del retrato de Ángel Pérez Espacio.
En cuanto al género del desnudo destacar el papel que desempeña el cuerpo como pretexto a la hora de llevar a cabo un excelente trabajo que busca como fin último las calidades cromáticas, al límite del equilibrio tonal y armónico, de igual modo que unas disposiciones formales meticulosamente estudiadas y unos encuadres selectivos para los que no duda en seccionar zonas de máxima información creando una intrigante angustia estética en el espectador.