Pensar la luz, se inscribe en el aspecto formal en lo que se puede considerar fotografía pura, es decir, es el resultado de una práctica desde la esencialidad de lo fotográfico, desde lo propio del medio, luz , tiempo, referente y mensaje.
La luz se constituye en materia y poética en un mismo acto, el referente históricamente muy importante, pero no esencial, no desaparece sino que se desplaza de su tradicional representación mimética de la realidad, para ser una realidad por si misma, existiendo sólo como realidad fotográfica.
La realidad se ve superada por luz, y la imagen ya no reproduce ni representa lo visto, sino que crea una nueva realidad que toma su referente, no del objeto, (ahora no es fuente de significado sino de luz), de lo pensado de lo sentido, es por tanto expresión no solo de lo visto, también de lo percibido por cualquiera de los sentidos.
La música y la poesía subyacen como elementos que conforman la plástica y el concepto de este trabajo, y como en ellas pretende crear una nueva realidad reflejo de lo introspectivo, y del vivir cotidiano.
Amando Casado